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El diseño danés es un diseño inteligente

Desde un barreño para lavar la vajilla y enzimas inteligentes hasta el coche de carreras eléctrico más rápido del mundo, el diseño no solo es cuestión de estética, sino que también debe ofrecer soluciones inteligentes a los problemas mundiales, ya sean grandes o pequeños.

Washing upbowl

El diseñador Ole Jensen ha diseñado el barreño para lavar la vajilla más famoso del mundo.

Un barreño para lavar la vajilla. Un artículo más bien anticuado en la época de los smartphones y las pantallas planas de 52 pulgadas. Pero eso es precisamente los que Ole Jensen lanzó al principio del nuevo milenio: un barreño de goma para lavar la vajilla con colores intensos. Al principio, fue recibido con indulgencia ya que, ¿para qué tener varios barreños cuando todo el mundo tiene lavavajillas?

Sin embargo, este barreño se ha impuesto en cocinas de todo el mundo. El reconocido diccionario del diseño Phaidon Design Classics lo eligió como uno de los 999 diseños más influyentes e innovadores de los últimos 200 años. Los restaurantes en el MoMA (Museo de Arte Moderno) de Nueva York los utilizan como enfriadores para champán. El barreño, con sus característicos bordes doblados, se ha convertido en un icono de las bellas artes danesas porque es elegante, simple y atractivo.

No obstante, el diseño danés es va más allá de simples conceptos. También es un diseño sostenible. Un diseño que muestra que la sostenibilidad no solo es cuestión de restricciones (apagar las luces o reducir la temperatura) si no también se trata de alimentar la llama de la innovación, jugar y experimentar con nuevos materiales y soluciones inteligentes.

Diseño sostenible para el futuro

La sostenibilidad va de las soluciones ecológicas más ligeras y brillantes, a las más enriquecidas y complicadas. Sostenibilidad es un tazón hecho de madera certificada FSC. Son muebles con diseño de alta calidad, que durarán toda la vida. Son bicicletas de moda que animan a dejar el coche en casa. Y es un filtro de carbón para agua del grifo que elimina la necesidad de importar agua en botellas de plástico. Es el nuevo tipo de célula solar y ropa de moda hecha de poliéster reciclado y algodón ecológico.

«En el futuro, no hablaremos de si un producto es sostenible, sino de cómo es sostenible. Ya existen colecciones textiles que, no solo están bien diseñadas, sino que están hechas de algodón ecológico de comercio justo. También veremos muebles que son funcionales, atractivos y sostenibles», dice la escritora y locutora televisiva danesa Frederikke Aagaard. Frederikke estudió arquitectura y ha organizado varias exposiciones sobre diseño sostenible.

LampUn ejemplo de la nueva tendencia es el diseñador danés Tom Rossau, que diseña lámparas esculturales con láminas de abedul. Las lámparas, construidas con láminas de madera en formas orgánicas, crean una iluminación cálida y un entorno atmosférico para las bombillas de bajo consumo, que son ecológicas pero un poco sombrías. Otros ejemplos son ciclomotores y coches de carreras que funcionan con electricidad en lugar de gasolina. Un empresa llamada Lynx ha creado el coche eléctrico más potente del mundo, que, con sus 950 caballos de potencia silenciosa, es revolucionario en el sector de los vehículos eléctricos. El Lynx puede recorrer entre 150 y 300 kilómetros por carga según como se conduzca y su aceleración es sorprendente (de 0 a 100 km/h en menos de 3 segundos).

«Hay muchas oportunidades, entre ellas oportunidades de crecimiento comercial, en los sectores de la tecnología ecológica y la producción de diseños sostenibles. Dinamarca tiene un larga tradición de producción responsable, lo que no solo significa tener una política de responsabilidad social corporativa adecuada. Dinamarca también es famosa por aplicar la misma actitud al sector artesano. Forma parte de nuestra reputación internacional: los productos daneses en general, y los muebles en concreto, son de muy alta calidad», dice Frederikke Aagaard.

Tejidos inteligentes

Otra área de desarrollo apasionante en el terreno del diseño son los tejidos inteligentes. Imagínese ser capaz de cepillar las manchas de hierba y vino tinto de un vestido veraniego blanco. O un pañal que le avisa cuando tiene que cambiarlo. Imagine calcetines que nunca huelen mal. O ropa que le dice a la lavadora cómo lavarla.

Las tecnologías sensoras y la ropa interactiva permiten medir la información táctil de la piel (piel de gallina, humedad, cambios de temperatura y pulso) y pueden utilizarla para reaccionar ante el entorno. La ropa «notará» el cuerpo y se comunicará con el entorno, que responderá a nuestra estado de ánimo y nuestras necesidades.

Es una de las áreas principales de los tejidos inteligentes: ropa combinada con electrónica que es inteligente y útil al mismo tiempo. No obstante, hay otra área de los tejidos inteligentes que es aún más apasionante, dice Hanne Troels Jensen, directora del Centro de conocimientos de tejidos inteligentes en TEKO, la principal escuela empresarial y de diseño de Escandinavia.

«Se trata de trabajar con la funcionalidad de los tejidos, añadiéndoles propiedades adicionales, como por ejemplo la capacidad de repeler las manchas y la electricidad estática, hacer que sean impermeables, que regulen la temperatura y que no tengan que plancharse», die Hanne Troels Jensen.

Ciertas de estas propiedades se pueden crear si se impregnan o manipulan los tejidos. También se están desarrollando tecnologías que permitirán incorporar las funcionalidades en las fibras del tejido mismo para que duren más que si solo se impregna la capa exterior.

Observemos por ejemplo los enzimas ecológicos para la industria textil. Con las tecnologías de enzimas, se han podido reducir las emisiones de CO2, el consumo de agua y el uso de agentes blanqueadores en la fabricación textil, produciendo materiales suaves y más duraderos. Tecnología de enzimas desarrollada en Dinamarca.