[Skip to Content]

marzo/abril - Semana Santa

La Semana Santa es la celebración por la Iglesia cristiana de la muerte y resurrección de Jesucristo. Su ubicación en el calendario se rige por la luna, ya que el Domingo de Resurrección es el primer domingo que sigue a la luna llena posterior al equinoccio de primavera (21 de marzo). Por lo tanto, el Domingo de Resurrección se celebra entre el 22 de marzo, como muy pronto, y el 25 de abril, a más tardar.

La versión de la Iglesia nacional danesa señala las diferentes festividades de la Semana Santa a través de la selección de textos en lugar de, como en el caso de los países católicos, hacer que la liturgia imite y dramatice los evangelios. Las fiestas que se celebran son el Domingo de Ramos, el Jueves Santo, el Viernes Santo, el Domingo de Resurrección y el Lunes de Pascua.

En 1991 se suprimió el último retazo de la antigua legislación en materia de días festivos, que prohibía cualquier tipo de espectáculo que pudiera perturbar los servicios religiosos de las festividades eclesiásticas. Por eso hoy en día están permitidas distintas formas de esparcimiento público y algunas tiendas pueden abrir sus puertas. Los días de fiesta ofrecen la posibilidad de disfrutar de cinco días libres seguidos que, como, además, muchos colegios dan vacaciones a los niños los tres días restantes de la Semana Santa, pueden llegar a convertirse en un total de diez. Por eso, para la mayoría de los daneses es un período vacacional. Una encuesta realizada a nivel nacional en el año 2000 mostraba que el 48% de los daneses concedía sobre todo importancia al hecho de pasar la Semana Santa en familia, un 37% la consideraba unas vacaciones, y sólo el 10% destacaba «ir a la iglesia» y «el mensaje cristiano» como puntos principales de la Semana Santa.

Para muchos la Semana Santa simboliza el final del invierno, de manera que utilizan sus vacaciones para comenzar la primavera y el verano abriendo su casa de campo, trabajando en el jardín, plantando flores en el balcón, etc. 

 

Las tradiciones de Semana Santa

En Semana Santa muchos hogares y tiendas se adornan de verde y amarillo, sobre todo con nuevos brotes y narcisos. El principal símbolo de la Pascua continúa siendo el huevo. Los huevos que se emplean como decoración pueden ser huevos corrientes de gallina vacíos y coloreados o huevos artificiales y distintos tipos de huevos de azúcar y chocolate. Como adorno también se utilizan pequeñas gallinas y pollitos y, cada vez más, la liebre de Pascua, que antes se limitaba exclusivamente a las zonas limítrofes con la frontera alemana.

Vinculada a la Semana Santa encontramos una tradición netamente danesa, la costumbre de enviar cartas-adivinanza. En las semanas que preceden a la Pascua la gente, sobre todo los niños, recorta artísticas cartas en las que escribe lo que se denomina un verso-adivinanza. Las cartas son anónimas, pero van firmadas con tantos puntitos como letras que tiene el nombre del remitente, de manera que el destinatario pueda adivinar quién las envía. El premio es un huevo de chocolate que se recibe por Pascua. La carta va acompañada de una campanilla blanca, considerada la primera flor del año.

En Pascua se comen huevos en todo tipo de variantes, y además se toma lo que la mayoría entiende por comida de primavera: pollo, cordero y verdura.

A mediodía, tanto en familia como con amigos, se suele tomar un almuerzo danés corriente con arenque y otros tipos de pescado, pequeños platos calientes, fiambre y queso. La mayoría lo acompaña con cerveza y aguardiente. En este período del año se elabora una cerveza especial, la de Pascua, más fuerte y por tanto con más sabor que la cerveza normal.

En la cultura campesina la Pascua también era algo más que una celebración cristiana; se trataba ante todo de una fiesta de primavera ligada a muchas creencias populares relacionadas, por ejemplo, con el tiempo, sobre el que se hacían vaticinios.