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El mes de Navidad

La Navidad imprime su sello a todo el mes de diciembre. La mayoría de las ciudades adornan las calles del centro con guirnaldas de abeto y luces. En plazas y jardines se colocan árboles de Navidad iluminados, una costumbre que se remonta a 1914, año en que se iluminó el primer árbol en la plaza del Ayuntamiento de Copenhague. En los últimos años también se ha extendido el hábito de adornar otro tipo de árboles y objetos con iluminación.

La mayoría de los hogares daneses participan en la cuenta atrás que termina en Nochebuena encendiendo, por un lado, la vela-calendario todos los días y, por otro, la corona de Adviento los últimos cuatro domingos que preceden a la Navidad. La tradición danesa de la vela-calendario nació en 1935 con la idea de que cada uno la hiciera con sus hijos, aunque desde 1942 se fabrican de manera industrial. La corona de Adviento se extendió definitivamente cuando en 1946 se convirtió en el motivo central del sello especial de Navidad. Con sus cuatro velas conmemora los cuatro domingos del Adviento eclesiástico, que es el nuevo año de la Iglesia. El año litúrgico comienza el primer domingo de Adviento, uno de los siete días entre el 27 de noviembre y el 3 de diciembre. Además de con la vela-calendario los pequeños cuentan con varios calendarios de Adviento más, que pueden tener desde ventanitas que se van abriendo día a día hasta veinticuatro paquetitos.

 

Día de Santa Lucía

El 13 de diciembre, día de Santa Lucía, se celebra en residencias y hospitales además de en muchos colegios y centros infantiles. Un pequeño grupito, compuesto preferentemente por niñas, recorre los pasillos en procesión entonando la canción de Santa Lucía. Las niñas van vestidas de blanco y la Santa Lucía, que va a la cabeza del grupo, lleva una corona con velas encendidas. La costumbre, de procedencia sueca, llegó a Dinamarca a través de «Foreningen Norden» (la Asociación Norden) en 1944, en plena ocupación alemana.

 

Comidas de Navidad y otras reuniones navideñas

Para la mayor parte de los daneses la Navidad es un tiempo para pasar en familia, pero otra característica del mes de Navidad, como se suele llamar a diciembre, son los diferentes tipos de reuniones que se organizan; la más generalizada es la comida anual de Navidad, que desde los años cuarenta se celebra en la mayoría de los lugares de trabajo. Se trata de un clásico almuerzo danés que, sin embargo, en tal ocasión se compone sobre todo de platos típicos daneses que, en cierta medida, tienen sus raíces en antiguos platos regionales. La comida de Navidad se acompaña con cerveza y aguardiente o vino. Por Navidad las industrias cerveceras fabrican distintos tipos de cerveza más fuerte de lo habitual. En las comidas de Navidad, donde a menudo se consume mucho alcohol, es tradicional soltarse un poco y, sin correr el menor riesgo, traspasar algunos de los límites cotidianos, tanto en lo que se refiere a jerarquías sociales como a convencionalismos.

En muchos contextos la gente se reúne de un modo algo menos comprometido para beber ponche («glögg») y comer buñuelos de manzana («æbleskiver»). Mientras el glögg es originario de Suecia, los buñuelos de manzana son uno de los dulces más antiguos que se conocen en Dinamarca, donde han formado parte de la comida festiva tradicional desde el siglo XVII. Muchas familias y grupos de amigos van juntos a cortar sus abetos uno de los últimos domingos antes de Navidad para después reunirse a disfrutar de un refrigerio semejante.

 

Los adornos navideños

La mayoría de los hogares se decoran con distintos tipos de adornos navideños. Si hay niños en casa abundarán los duendecillos (recortables); si no, el abeto y las velas de formas variadas son los adornos más generalizados. El árbol de Navidad, que es uno de los principales símbolos de la Navidad profana, se decora el mismo día de Nochebuena, el 24 de diciembre, o la noche anterior. La decoración consiste por lo general en bolas de cristal, corazones de papel y cucuruchos, espumillón, guirnaldas de banderitas danesas y, sobre todo, luces, que pueden ser velas o pequeñas bombillas. A causa de las guerras contra Alemania y del naciente sentimiento nacionalista del siglo XIX, los adornos adoptaron los colores nacionales, el rojo y el blanco. El primer árbol de Navidad de Dinamarca –por los datos de que se dispone– se encendió en 1808, y en cien años esta costumbre se extendió por la mayoría de los hogares daneses. Leyendo por orden cronológico los cuentos de Hans Christian Andersen en los que aparece un árbol de Navidad, podemos seguir la difusión de esta práctica por Dinamarca. Se trata de «Hyldemor» (1842, El hada del saúco, «Grantræet» (1846, El abeto), «Den lille pige med svovlstikkerne» (1848, La pequeña cerillera), «Tolv med posten» (1861, Doce de la diligencia) y «Krøblingen» (1872, El lisiado).

Otro de los preparativos de Navidad consiste en hacer una serie de galletitas y distintos tipos de dulces relacionados con estas fiestas. El pan de especias es el más antiguo de todos ellos.

Los días de Navidad

La Navidad, o los días de Navidad, comprende el 24 de diciembre, que es Nochebuena, y el primer y segundo día de Navidad (el 25 y el 26 de diciembre, respectivamente). Durante esos días la mayoría de los comercios permanecen cerrados. Una encuesta de Gallup realizada en 1998 mostraba que para el 78% de los encuestados era importante pasar la Navidad en familia. Pero para muchos también es de rigor asistir al servicio religioso de Nochebuena. Constituye, por así decirlo, el prólogo de las fiestas navideñas, y es una de las contadas ocasiones del año en que acuden muchas personas a la iglesia.

La Nochebuena comienza en casi todas partes con la cena; el plato principal es ganso, pato o cerdo asado con lombarda y patatas cocidas salteadas con azúcar. Otro ingrediente importante son las gachas de Navidad, que consisten en gachas de arroz para el primer plato o arroz «à l’amande» con salsa de cerezas de postre. Es importante que haya una almendra en las gachas o en el postre. La persona que encuentra la almendra se lleva lo que se conoce como regalo de la almendra, que tradicionalmente es un cerdito de mazapán. Para la cena la mayoría bebe vino tinto con el plato principal y un vino generoso con el postre. En algunos lugares las gachas de arroz se acompañan con una cerveza dulce, también llamada cerveza de duendes.

El otro momento estrella de la noche llega al iluminar el árbol de Navidad; después hay que bailar alrededor, lo que consiste en dar vueltas alrededor del árbol cogidos de la mano mientras se cantan villancicos y salmos navideños. Debajo del árbol se colocan los regalos, que después se reparten. En los hogares con niños puede hacerlo Papa Noel, un miembro de la familia disfrazado. En realidad, en Dinamarca quien traía los regalos era el «nisse» o duende, el viejo espíritu de la granja o lar que se remonta a la época precristiana y que en el siglo XIX comenzó a relacionarse con la Navidad. A finales de ese mismo siglo Papá Noel llegó literalmente a Dinamarca en las tarjetas de felicitación que, por ejemplo los emigrantes daneses, enviaban desde América. Poco a poco este personaje fue asumiendo el papel de portador de regalos del antiguo duende.

Durante los días de Navidad se celebran banquetes, por lo general con la familia. Se sirven los mismos platos que en las demás comidas navideñas del mes, aunque cobran mayor importancia los platos regionales. Se trata, por ejemplo, de repollo y berza en los distintos aderezos que acompañan a platos de carne, sobre todo de cerdo.

En el pasado la Navidad comenzaba la víspera de Nochebuena y se prolongaba hasta la Fiesta de la Candelaria (el 2 de febrero); las numerosas visitas navideñas transformaban el período en una gran fiesta. Hoy en día todo concluye prácticamente después de los tres días de Navidad. Las muchas actividades sociales ligadas a estas fiestas tienen lugar durante el mes de diciembre.